
DE LAS TRUFAS Y OTRAS COSITAS QUE LE PONEN CACHONDO A UNO
Así ponían en situación a nuestros abuelos Siguiendo con este sucinto recorrido por el transcurrir de los usos eróticos de la gastronomía en los diversos pueblos y tiempos, se va confirmando la hipótesis de trabajo con la que iniciábamos tan a menos recorrido por los siglos, a saber, que casi todos los manjares han sido tenidos por erotizantes en un momento u otro de la coquinaria universal. Claro que algunos


















