
TENSIÓN SEXUAL Y BDSM: ¿Cómo afecta a cada rol y cómo se debe gestionar?
El motor del BDSM es el deseo sexual, un impulso que estimula nuestra curiosidad y potencia nuestro afán por explorar, probar nuevas experiencias, límites y sensaciones. La excitación sexual y el deseo erótico mueven en gran medida la inquietud y la sensibilidad humana, son como el agua que hace girar el molino de nuestros instintos y la fuerza motriz resultante puede ser canalizada para ser una herramienta de creación, exploración



















