
SECUESTRADO Y TORTURADO
Estaba disfrutando de un agradable paseo al atardecer, sabiendo que podía relajarme porque tenía hechas todas las tareas del día y podía permitirme un buen rato de libertad, saliendo a que me diese el aire después de haber estado enclaustrado en casa haciendo las tareas domésticas y realizando las interminables prácticas de las asignaturas de la Universidad. Dentro del piso que compartía con otros tres chicos no había forma de




















