
EL ESCONDITE SECRETO DE PANDORA (Fragmento)
Los tres visitantes habían dejado el patio enmarañado y a Mariel atada, siguiendo a Carlos a través de una puerta en el extremo opuesto de la habitación. Ella podía oír que hablaban pero no entendía su conversación. Luego hubo silencio, un largo, miserable, aterrador silencio; los únicos sonidos en la habitación eran los graznidos de los pájaros y las hojas sueltas agitándose en la brisa. Después de luchar con








