
LA VENGANZA DE LA CRIADA (Fragmento)
Dos guardias de la guarnición de Sagemore encontraron a los viajeros a tres millas y los escoltaron a través de los bosques hasta las puertas de la verja. Tras la entrada, esperaba Sir Sagemore, pareciendo durante un instante un padre preocupado, hasta que la fortaleza quedó de nuevo cerrada. —Señor —Casia se deslizó de la silla a las firmes manos del honorable Lord de su marido, luego se escurrió








