
EXTRAÑOS SINIESTROS (Fragmento)
Era un juguete ridículo y pequeño, una parodia de látigo, pero Keri no se reía. El haz de tiras finas de ante no era más largo de seis pulgadas (unos 15 cm), pero Keri quedó impresionada por su feroz aguijón cuando Sophie las estrelló cruzando su pecho. Keri aulló, sorprendida por el inesperado asalto. Había supuesto hasta ese momento que algunas partes de su cuerpo eran demasiado delicadas para semejante








