
PRESENTACIÓN EN SOCIEDAD DE LA PERRITA
Hacía calor en el salón, aunque la sala era grande y el techo alto. Su Amo la colocó delante de la chimenea, tumbada en el suelo, boca abajo, completamente desnuda. Sus muñecas y sus pies estaban atadas a dos barras unidas entre sí con varios ganchos, formando un cuadrado perfecto. Tenía el pelo ligeramente recogido y una mordaza en la boca. El frío del suelo le refrescaba un poco, pero








