
UNA NOCHE CON MI AMO
Pocas veces he recordado pasar una noche tan mala, me era imposible dormir, estaba realmente incómodo, tenía frío, sentía mis extremidades entumecidas, no podía ver nada, no podía tumbarme cómodamente, casi no podía moverme. Todo lo anteriormente mencionado tenía una causa muy justa de ser: no podía dormir porque tenía un consolador de bolas metido hasta el fondo del culo y la molestia que me hacía me hacía imposible poder








