
UNA AMA DE CASA CRUEL
Sonó el teléfono, era Ángela. No nos conocíamos personalmente aunque había hablado muchas veces por teléfono con ella. Muchas veces me paraba a pensar cómo sería en persona, solo sabía que era mayor que yo y que era una mujer madura, pero no sabía su edad. También conocía alguno de sus gustos, y que era una mujer sencilla a la que le gustaba dominar y humillar, pero no imaginaba hasta


















