
OBEDIENTE
Tenemos la habitación de hotel para nosotros toda la noche. Era una noche fría y llevaba mucho esperando este momento. Llevas el corsé que te mandé y el choker de la última vez. Te sientas a los pies de la cama, me dirijo hacia ti y te señalo al suelo. Ya sabes lo que tienes que hacer porque me conoces bien. Te arrodillas gateando sobre la moqueta esperando la siguiente



















