
UNA SUMISA EN EL ARMARIO
Fue un día con vida propia el que tomó la decisión por ella, el que decidió conducir a Elena hacia el precipicio desde el que, en sus sueños, se arrojaría cada noche nada más cerrar sus ojos. Fue el propio instinto el que preparó una emboscada a sus deseos, para asestar el golpe de gracia a su monótona vida, y dio el pistoletazo de salida a una frenética carrera, que



















