
FEMDONIA 4
A las dos semanas de la maravillosa estancia en aquel hotel con Pepi, me fui a vivir con ella a su casa, no tuvo más que insinuarlo para que yo aceptara. Ella tenía dos hijos pero de lunes a viernes estaba sola en casa; su hijo Pedro, que era el menor era un adolescente que estudiaba Educación Secundaria en un Internado, llegaba a su casa el viernes a media tarde






