
UN SIN VIVIR I
CAPÍTULO 1: ¿CASUALIDAD O PREDESTINACIÓN? Todo fue muy casual. Estaba en Ciudad de México, aburrido tras haber concluido antes de tiempo las dos reuniones que me habían llevado hasta la capital de México, pues la segunda me la habían avanzado. No me sentía con ánimo de nada, así me había dejado aquella negociadora. No atendía a razones, lo único que buscaba, -con ahínco propio de cazador cruel-, que aceptara las





