
LAS CAMPANADAS DE FIN DE AÑO
Aquella noche estaba radiante. Desde abajo, en la entrada al salón la vi entrar. Llevaba puesto un conjunto de amazona: botas marrones altas de hípica, pantalón blanco ajustado, una camisa blanca a rayas verticales negras y un chaleco de piel de conejo. La camisa estaba desabrochada hasta más abajo de sus senos, dejando escapar una excitante vista de un sexy sujetador rosa de encaje con un apetecible canalillo. Sus manos








